Como si coronavirus y dengue no fueran suficientes, ahora las alarmas se activan por los crecientes casos de viruela del mono, enfermedad por la cual la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó una preocupante advertencia mundial.
Según detalla el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), emitido por el Ministerio de Salud de la Nación, en Argentina desde la Semana Epidemiológica 1 (SE1) a la 31 de 2024 se confirmaron 5 casos en Argentina de un total de 39 casos notificados (24 casos fueron descartados y 10 permanecen en estudio).
Se trata de una infección provocada por el virus de la viruela símica que causa erupción o lesiones cutáneas que suelen concentrarse en la cara, las palmas de las manos y las plantas de los pies.
En este marco, se declaró a la viruela del mono como una emergencia internacional, ya que se está propagando con considerable celeridad por distintas partes de África. Ante esta situación, la OMS decidió abordar la problemática con urgencia.
La patología no es nueva, anualmente se presentan casos en zonas de la selva tropical de África central y occidental, pero puede exportarse a otras partes del mundo. Ante el incremento de casos en más de 20 países del mundo, entre los que se encuentran del continente europeo, americano y oceánico.
Es una enfermedad autolimitada, con síntomas que duran de 2 a 4 semanas y que puede causar cuadros graves. Recientemente, la tasa de letalidad fue de alrededor del 3% al 6%.
No hay tratamiento ni vacuna para esta enfermedad, sin embargo la Organización Mundial de la Salud (OMS) destacó que la vacunación antivariólica previa resultó muy eficaz, cerca del 85%, para prevenir la viruela del mono, lo que puede ayudar a que la enfermedad sea más leve.
El virus se transmite por contacto estrecho con personas y animales contagiados, así como por medio de objetos contaminados por el paciente. Además, una persona gestante cursando la infección puede transmitirla al feto desde la placenta, y durante o después del nacimiento a través del contacto piel con piel.
Los síntomas son:
- Fiebre.
- Cansancio.
- Dolor muscular o de cabeza.
- Inflamación de los ganglios.
- Dolor en la región genital, el ano o el recto.
Lesiones en la piel o mucosas que pueden ser manchas rosadas planas o sobreelevadas, úlceras, ampollas o costras. Producen un dolor muy intenso y pueden ser pocas o muchas y ubicarse en cualquier parte del cuerpo, aunque son frecuentes en la región genital o anal.





































