En las últimas jornadas, las provincias del Norte Grande experimentaron reiteradas interrupciones en el suministro de energía eléctrica. En la región, las más perjudicadas fueron las jurisdicciones del Noreste Argentino (NEA), mientras que las del Noroeste Argentino (NOA) sufrieron esta situación en medida menor.
Entendiendo que los apagones constantes son el resultado de múltiples problemas en el sistema de transporte de alta y media tensión, las provincias demandan obras e inversiones al gobierno de Javier Milei.
La vulnerabilidad del sistema eléctrico argentino, quedó expuesto el lunes, cuando Brasil interrumpió el envío de unos 2.000 Mw y la red entró en colapso.
A todo esto, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) registró durante dicha jornada una demanda de 30.240 Mw en el Sistema Interconectado Nacional (SADI), por encima del pico de los 29.653 Mw del primero de febrero del año pasado.
Los colapsos en el NEA adquirieron particular notoriedad por la repetición de fallas que se registran desde que comenzó 2025. Asimismo, se registraron importantes salidas de sistema en el NOA, con una interrupción de servicio de una línea de 132 kilovatios de Transnoa por sobrecarga, situación que dio paso a un efecto cascada de alcance regional.





































