Las medidas macroeconómicas anunciadas por Donald Trump, provocaron un caos generalizado en el mundo bursátil, con una marcada precipitación de los mercados, cuyos coletazos se hacen sentir con fuerza en la débil economía de nuestro país.
En la dura jornada del lunes, el dólar libre subió a $1.345, alcanzando un máximo desde agosto, mientras que los dólares financieros superaron los $1.360.
Esto significa que el dólar informal ganó $35 o 2,7% durante el lunes. En tanto, las cotizaciones financieras ascendieron más de 2%, en lo más alto desde julio.
A su vez, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) vendió 35 millones de dólares en el mercado y, de esta manera, las reservas cayeron debajo de los 25.000 millones de dólares.
A todo esto, el comercio en general y el sector supermercadista en particular, advirtieron que una disparada del tipo de cambio podría trasladarse de manera directa a los precios de los alimentos.
Por lo pronto, la consultora LCG reportó que en la primera semana de abril los alimentos tuvieron un incremento promedio del 0,8%.
La consultora Equilibra, por su parte, informó que la suba semanal se ubicó en 1%.
En tanto, la consultora Analytica midió una variación del 0,4% en los precios de los alimentos y bebidas.
Cabe destacar, que las grandes cadenas de supermercados por ahora y solo por ahora se abstuvieron de avanzar con una remarcación masiva de precios debido a la calma reacción de la demanda.




































