Las empresas de medicina prepaga informaron a sus afiliados sobre los nuevos aumentos que regirán en las cuotas de diciembre. Este será el sexto incremento en los precios desde que se liberaron las tarifas, y se espera que los ajustes varíen entre un 3,5% y un 4,9%, dependiendo de la empresa y el plan contratado. Con este aumento, el acumulado de 2024 alcanza una suba aproximada del 121%, un incremento considerable en comparación con la inflación de octubre, que fue del 2,7%.
Las subas de precios, que comenzaron a aplicarse en julio tras la resolución de la disputa judicial sobre los aumentos, continúan impactando en el bolsillo de los afiliados. Desde que se desreguló el control de las tarifas, las prepagas pudieron ajustar libremente sus precios, lo que ha derivado en un incremento mensual constante. En lo que va del año, los aumentos fueron consecutivos y con un fuerte impacto: un 30% en enero, un 26% en febrero, un 23% en marzo y 19% en abril. En mayo, la suba promedio fue del 9%, y en junio del 8,8%.
A partir de julio, tras el acuerdo entre el Gobierno y las empresas de medicina privada, los aranceles empezaron a subir sin limitación, con ajustes que oscilaron entre el 6,7% y el 8,5% en julio, el 4,9% y el 7,8% en agosto, el 4,5% y el 5,8% en septiembre, y del 4,5% al 5,9% en octubre. En noviembre, los aumentos llegaron hasta el 6,9%, y diciembre cerrará con un ajuste de hasta el 4,9%, según las distintas compañías y planes.
En cuanto a las nuevas medidas implementadas, a principios de noviembre, el Gobierno dispuso que solo los médicos incluidos en las cartillas de las prepagas podrán emitir recetas y órdenes médicas para los afiliados de planes cerrados. En caso de que un paciente requiera una cobertura de prescripción fuera de la cartilla, deberá pasarse a un plan abierto, que suele ser más costoso, pero que permite acceder a médicos ajenos a las prestadoras.
Este nuevo esquema también tiene como objetivo la regulación de los medicamentos de alto costo, que en muchos casos eran recetados por profesionales no afiliados a las empresas de salud privada. Los planes abiertos, que incluyen la opción de acudir a cualquier profesional fuera de la red de prestadores, permitirán a los pacientes acceder a estas coberturas a través de un reintegro, lo que implica una mayor flexibilidad, pero también un aumento en el costo para el afiliado.
Así, en diciembre, las prepagas aplicarán su último ajuste del año, con un promedio de 121% de aumento acumulado durante 2024. Para los afiliados, este será otro capítulo en un año marcado por una continua subida de los costos en el sector de la salud privada.





































