El movimiento de los mandatarios fue motivado por el crédito de 3.800 millones de dólares que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) otorgará a la República Argentina para repartir en apoyo a programas y planes para el sector público y el privado.
La operatoria comprenderá, por un lado, el financiamiento de 2.400 millones de dólares para el sector público, que se completará este año.
En tanto, habrá préstamos de 1.400 millones de dólares, durante los siguientes dos años, para diversos proyectos privados que se desarrollarán en el país.
El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, sostuvo que el organismo “trabaja de cerca con el gobierno argentino para mejorar la eficiencia del gasto y reforzar la protección social”, aunque esa sea solo “una parte de la historia” para mejorar la economía argentina, por cuanto el objetivo final es generar oportunidades de trabajo para lograr un crecimiento duradero y sostenible.





































