Los usuarios de los servicios de energía eléctrica y gas, se encaminan a pagar tarifas más caras. El gobierno de Javier Milei asumió el compromiso ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) de eliminar los subsidios a los hogares de clase media.
Según se desprende del nuevo acuerdo con la entidad internacional de crédito, antes de fin de año se definirá el nuevo esquema de subsidios para las tarifas de electricidad y gas natural.
Se prevé que, en principio, se dejará sin efecto la actual segmentación por ingresos en tres niveles para dar paso a una asistencia única destinada exclusivamente a hogares vulnerables.
Esto significa que aproximadamente 3 millones de usuarios de clase media en el caso de la luz y también a parte de los incluidos en el universo vulnerable que, por falta de acreditación, quedarán excluidos del beneficio.
Asimismo, se estima que el proceso de modificación del régimen tendrá características graduales. Para empezar, no se consideran cambios en lo que resta del año, a menos que el gobierno libertario se decida a profundizar el ajuste fiscal.
Es oportuno recordar, que actualmente seis de cada diez hogares reciben subsidios.
En el marco del régimen vigente, los usuarios se nuclean en tres niveles: ingresos altos (Nivel 1), que pagan la tarifa plena. Ingresos bajos (Nivel 2). Ingresos medios (Nivel 3).
El Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE), muestra que hasta diciembre había 9,5 millones de usuarios de electricidad con tarifa subsidiada, de ellos 6,3 millones en el Nivel 2 y 3,2 millones en el Nivel 3.
En cuanto al gas, 5,3 millones de los 9,5 millones de usuarios residenciales recibían subvenciones, con 3,1 millones en el Nivel 2 y 2,2 millones en el Nivel 3.





































